Emilio Sagi es el actual director artístico del Teatro Arriaga y lo será por un período de cuatro años. El afamado director de escena asturiano se ha propuesto como objetivo dar al coliseo de la ciudad una personalidad muy acusada. Según explicaba a los medios, pretende "construir sobre lo construido". "Las veces que he dirigido un teatro, y esta será la tercera, nunca entré como un elefante en una cacharrería porque creo que lo teatros tienen una tradición y forma de trabajar que hay que respetar y ayudar a engrandecer".
Sagi, que abrirá las puertas del teatro "hasta muy tarde tres o cuatro noches al año”, opina que el teatro debe aumentar los espectáculos de producción propia y hacer "una programación musical importante que complemente la oferta de la ABAO y la BOS", para que Bilbao pueda compararse con ciudades como París, Londres, Viena o Roma.
Hace unos meses concedía una entrevista en la que hablaba sobre su trabajo al frente del Arriaga.
- ¿Ilusionado con el nombramiento?
- Enormemente, debuté en la ciudad de Bilbao con Luis Iturri, de quien fui gran amigo, y ahora voy detrás de Lluis Pasqual, de quien también lo soy y a
quien admiro
- Firmará un contrato por cuatro años con el compromiso de estar al menos 90 días en Bilbao. ¿Qué supone eso?
- Desde que dejé el Teatro Real, yo he trabajado por mi cuenta, como "free lance". Tengo compromisos hasta 2010 y no quiero dejar mi carrera. Pero también estoy convencido de que un director de escena puede ser un buen director de un teatro.
Ya lo han demostrado otros con anterioridad. Voy a estar en Bilbao un mínimo de 90 días, y tendré un director adjunto que ya ha trabajado conmigo en el Real, y estará allí todo el año para desarrollar día a día los proyectos.
- ¿Cuál es en términos generales su objetivo para el Arriaga?
- Convertirlo verdaderamente en un teatro que haga de todo y tenga una personalidad acusada. No estoy queriendo decir que ahora no la tenga, pero me gustaría acrecentarla programando lo mejor posible.
-¿Le preocupan las actividades sinfónicas que compiten con las del teatro?
- Hay una temporada de ópera y está también la de la Sinfónica, es cierto, pero el Arriaga es el único con programación propia. El Arriaga puede programar otros títulos, de ópera barroca a contemporánea, o en pequeño formato. Me gustaría que todos colaboráramos. Y luego, por supuesto, están el teatro, la danza, la zarzuela, la revista, que es un género que me gustaría revitalizar... Habrá que optimizar los escenarios y aprovechar al máximo el edificio del teatro, que en sí mismo ya tiene un valor muy importante.
- ¿La alternativa en teatro es títulos comerciales para llenar la sala y hacer taquilla o propuestas de autor que son muy deficitarias?
-Hay que buscar un término medio. No se puede hacer todo el tiempo teatro comercial, pero sería tremendo dar sólo obras de autor y acumular un déficit enorme. Hay que hacer una entente: darle al espectador títulos que le suenen y proponerle otras cosas que quizá no conozca.
- ¿Cuál es la fórmula?
- Hay que elegir bien la dosis y hacerlo con calma. Lo primero es programar con sentido común y luego intentar hacerlo con el mayor talento posible. No sé cuánto tendré yo, ya se verá.
-¿Y el factor económico?
- Por supuesto hay un factor económico muy importante, pero para esto ya está un gerente que nos dirá cuándo algo es posible y cuándo no. Yo terminé mi labor en el Teatro de la Zarzuela y el Teatro Real sin déficit.
- ¿Es la creación de público una preocupación esencial? Las salas se llenan en agosto, pero en febrero no es fácil lograrlo, por buena que sea la oferta.
-Es esencial captar público. La publicidad es muy importante, y habrá que moverla, porque hay que conseguir que la gente se entere, que sepa lo que está programado, en especial cuando se trate de una obra en la que sea más difícil llenar la sala. Será fundamental que los medios de comunicación nos ayuden en este campo.