Han transcurrido 22 años desde que una jovencísima María Bayo ganase el Certamen de Canto Villa de Logroño. Para ella supuso toda una primera prueba de fuego, porque era el primer concurso al que se presentaba, y dio validez formal a los halagos que constantemente la soprano recibía en el Conservatorio. A partir de ese momento su carrera ha ido 'in crescendo' hasta convertirla en una de las cantantes líricas del mundo más importantes del momento. Un éxito que, no se cansa de repetir, le ha llegado paso a paso y gracias a las muchas horas de trabajo. Su vida transcurre entre Estados Unidos y Francia (la soprano está afincada desde hace años en Lyon), por eso son bienvenidas las oportunidades que el público bilbaíno tiene de disfrutar de su voz, como su recital en el Arriaga.
La crítica especializada reconoce que Bayo (Fitero, Navarra) tiene un sinfín de virtudes, como una perfecta dicción y un color de voz único: “En cuanto abro la boca saben que soy yo, y eso ocurre muy pocas veces”.Con el paso de los años, Bayo reflexiona y dice que su voz se ha ido “haciendo más lírica”, algo que le ha permitido especializarse en “lírico-ligera”, un campo que no muchas voces pueden abordar con éxito, como es su caso. Es toda una experta en música culta española, especialmente la barroca, y como no le gusta que le encasillen, se plantea nuevos retos operísticos sin abandonar el repertorio que le resulta más familiar.
María Bayo ha sido madre hace pocos meses- su hija se llama Ilía como la protagonista de la ópera 'Idomeneo', personaje que reconoce adora de Mozart-, papel que ha debido ir retrasando “por la complejidad que supone combinar la familia con este trabajo tan sacrificado; somos como los gitanos modernos”. “Nuestra vida personal y profesional necesita una serie de sacrificios, y esto supone que, entre comillas, no puedas hacer una vida social, como salir con tus amigos por la noche o fumar. Además viajas constantemente... La razón es que la voz es un instrumento muy frágil y que lo llevas contigo siempre. Todo te repercute ya que todo sale a través de tu cuerpo. Esta es también tu gran ventaja, porque te permite expresar los más íntimos sentimientos. Es cierto que no todo el mundo puede aguantar esta vida; por ejemplo, yo llevo veinte años de profesional y puedo contar los días en que realmente he estado en mi casa. Compaginar familia y niños es también complicado, pero me compensa porque amo mi profesión”.
Confiesa que es una gran perfeccionista y ha sido así desde el principio Antes de cantar profesionalmente estuvo inmersa en un amplio programa de formación, primero en el conservatorio, después cinco años en Alemania. Más tarde llegaron los grandes teatros como la Scala de Milán en 1991 y el festival de Salzburgo, entre muchos otros.
La soprano navarra numerosos premios internacionales, entre ellos el primer premio y diez menciones especiales más conseguidos en el Concurso Internacional Belvedère, de Viena. Ha actuado en la Scala de Milán, el Covent Garden de Londres, el Metropolitan de Nueva York o la Ópera de Viena, entre otros muchísimos escenarios. También ha cantado con Teresa Berganza, Alfredo Kraus, José Carreras o Plácido Domingo. Además de disfrutar de su voz en los escenarios, también la podemos escuchar en discos como Arias de zarzuela barroca de Boccherini, 'La Calisto' de Cavalli, 'L'occasionne fa el ladro' de Rossini , 'Doña Francisquita' de Vives y 'La tabernera del puerto' de Sorozábal, entre otros.
María Bayo se encuentra empeñada en sacar a la música española, y la zarzuela de siglo XVIII en particular, del “triste olvido” en que se encuentra. “Existe un gran desconocimiento de nuestra música, sobre todo en el resto del mundo. Se conocen autores como Falla, Turina y poco más. Creo que tenemos la obligación de ampliarlo con otros”